En la medicina moderna, cada vez resulta más evidente que la salud no puede entenderse como la simple ausencia de enfermedad. La verdadera salud implica funcionalidad, autonomía y capacidad de adaptación, y en ese contexto el movimiento ocupa un lugar absolutamente central. El aparato locomotor —y en particular el sistema músculo-esquelético— no solo permite desplazarnos, sino que condiciona profundamente nuestra salud metabólica, neurológica, cardiovascular y emocional.
El cuerpo humano está diseñado para moverse. Cuando el movimiento se reduce o desaparece, los sistemas comienzan a deteriorarse de forma progresiva y silenciosa, dando lugar a muchas de las patologías crónicas más prevalentes en la sociedad actual.
¿Qué es el aparato locomotor y por qué es esencial para la salud?.
El aparato locomotor está constituido por huesos, articulaciones, músculos, tendones, ligamentos y tejido conectivo, todos ellos coordinados por el sistema nervioso central y periférico. Tradicionalmente se ha considerado un sistema “mecánico”, pero hoy sabemos que su papel es mucho más complejo y importante.
Desde un punto de vista fisiológico, el sistema músculo-esquelético:
- Permite el movimiento voluntario y la estabilidad postural
- Protege órganos vitales
- Regula el equilibrio y la propiocepción
- Participa activamente en el metabolismo energético
- Influye en la respuesta inflamatoria e inmunológica
El músculo en particular, actúa como un órgano endocrino liberando mioquinas durante la contracción muscular. Estas sustancias tienen efectos beneficiosos sobre el metabolismo de la glucosa, la inflamación sistémica, la función cognitiva y la salud cardiovascular.
El sistema músculo-esquelético como eje de la salud integral.
La evidencia científica actual demuestra que muchas enfermedades tradicionalmente consideradas “metabólicas” o “degenerativas” están estrechamente relacionadas con la disfunción del aparato locomotor y la falta de movimiento.
- Dolor lumbar y cervical crónico
- Artrosis y enfermedades articulares degenerativas
- Osteoporosis
- Sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular)
- Síndrome metabólico y diabetes tipo 2
- Deterioro cognitivo y depresión
La pérdida de masa muscular y movilidad no solo afecta a la calidad de vida, sino que se asocia a mayor mortalidad global, especialmente a partir de los 50–60 años.
Sedentarismo: un factor de riesgo infravalorado.
El sedentarismo se ha convertido en uno de los grandes problemas de salud pública del siglo XXI. Pasar largas horas sentado, ya sea por motivos laborales o de ocio, tiene consecuencias directas sobre el aparato locomotor:
- Acortamientos musculares y rigidez articular
- Debilidad muscular progresiva
- Alteraciones posturales
- Sobrecarga de estructuras pasivas (discos, ligamentos, cápsulas articulares)
A nivel sistémico, la inactividad favorece la inflamación crónica de bajo grado, la resistencia a la insulina y el deterioro de la función cardiovascular. La Organización Mundial de la Salud reconoce el sedentarismo como uno de los principales factores de riesgo modificables para la mortalidad prematura.
Movimiento y dolor: romper el círculo vicioso.
En consulta es muy frecuente encontrar pacientes que han reducido drásticamente su actividad física debido al dolor. Sin embargo, la relación entre dolor y movimiento es bidireccional: la falta de movimiento perpetúa y amplifica el dolor.
El movimiento terapéutico correctamente indicado:
- Mejora la nutrición del cartílago articular
- Reduce la rigidez y la inflamación local
- Reorganiza el sistema nervioso y disminuye la sensibilización central
- Aumenta la tolerancia al esfuerzo y la confianza corporal
En patologías como la artrosis, la lumbalgia crónica o las tendinopatías, el ejercicio terapéutico es uno de los pilares fundamentales del tratamiento basado en la evidencia.
El músculo como factor clave de longevidad.
La masa muscular es uno de los mejores predictores de salud a largo plazo. Su pérdida progresiva con la edad —especialmente cuando se combina con inactividad— conduce a fragilidad, dependencia funcional y mayor riesgo de caídas y fracturas.
Mantener y estimular el músculo mediante ejercicio de fuerza adaptado:
- Preserva la autonomía funcional
- Mejora el equilibrio y la coordinación
- Optimiza el metabolismo y la sensibilidad a la insulina
- Reduce el riesgo cardiovascular
- Protege frente al deterioro cognitivo
Hoy se considera el entrenamiento de fuerza una intervención médica preventiva, incluso en personas mayores y pacientes con patologías crónicas, siempre que esté bien supervisado.
Movimiento sí, pero individualizado y prescrito.
No todo ejercicio es adecuado para todas las personas. Un abordaje médico moderno del movimiento requiere:
- Valoración clínica y funcional individual
- Análisis de la biomecánica y la postura
- Consideración de lesiones previas y patologías asociadas
- Progresión controlada y segura
El movimiento debe ser prescrito, igual que un tratamiento farmacológico, con dosis, tipo e intensidad adaptadas a cada paciente.
El enfoque de REGENCLINIC: movimiento, ciencia y medicina regenerativa.
En REGENCLINIC entendemos el aparato locomotor como un pilar esencial de la salud y la longevidad. Nuestro enfoque integra:
- Evaluación médica especializada en reumatología y traumatología
- Fisioterapia avanzada y ejercicio terapéutico individualizado
- Medicina regenerativa aplicada a articulaciones y tejidos
- Programas de prevención y envejecimiento activo
Nuestro objetivo no es solo aliviar el dolor, sino restaurar la función, mejorar la calidad de movimiento y prevenir el deterioro futuro.
Opinión del Dr. Alejandro San Martín.
Director Médico – Médico Especialista Reumatología, Medicina del Dolor y Medicina Regenerativa
“Durante años se ha tratado el aparato locomotor como un sistema secundario, cuando en realidad es uno de los grandes reguladores de la salud global. El movimiento bien prescrito no solo reduce el dolor, sino que modula la inflamación, mejora el metabolismo y protege frente al envejecimiento. En mi práctica clínica veo cada día cómo recuperar la función y el movimiento cambia radicalmente la vida de los pacientes. Moverse no es una recomendación opcional: es una necesidad biológica.”
Conclusión.
El ser humano está diseñado para moverse. El deterioro del aparato locomotor no es una consecuencia inevitable del paso del tiempo, sino en gran medida el resultado de la inactividad, el sedentarismo y la falta de un abordaje médico adecuado.
Cuidar el sistema músculo-esquelético es invertir en salud, autonomía y longevidad. El movimiento no es solo parte del tratamiento: es parte esencial de la solución. Solicite ya su cita con nosotros aquí.
Referencias científicas.
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- Booth FW, Roberts CK, Laye MJ. Lack of exercise is a major cause of chronic diseases. Compr Physiol. 2012.
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- Cruz-Jentoft AJ et al. Sarcopenia: revised European consensus on definition and diagnosis. Age and Ageing. 2019.
- Bennell KL et al. Exercise and osteoarthritis: cause and effects. Compr Physiol. 2011.
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